He decidido que el primer post o artículo de mi blog trate sobre el fracaso o los errores. Lo hago porque durante mis ya muchos años de vida profesional, en los diferentes puestos que he ocupado, en las distintas empresas donde me he desarrollado y en las diversas startups que he mentorizado; he visto como algunos de los directivos, de los emprendedores, de los profesionales, de los jefes, de los compañeros o de las personas que he dirigido no han sabido entender lo positivo, humano y necesario que es equivocarse.

 Siempre digo que aquel que no se equivoca, aquella que no vive un fracaso o quien no sufre una caída; no está completamente preparado para el éxito y mucho menos listo para superar adversidades, alcanzar retos y por supuesto para dar lecciones.

Aunque los protagonistas de este post son los personajes de Star Wars, debo mencionar una gran frase que del guion de otra de mi película y personajes preferidos: Batman. Momento en el que el joven Bruce cae al pozo oscuro, es atacado por los murciélagos y es rescatado por su padre, que para animarle y motivarle le dice. “¿Para qué nos caemos? ¡Para volver a levantarnos!” Una frase que todos los padres deberíamos decir a nuestros hijos. Es mas a todo el mundo. A todo nuestro equipo. Yo lo hago. Décadas después, ya el joven Bruce es adulto y convertido en Batman, de nuevo aparece en la película la lección. En uno de los momentos mas complicados para el semi héroe Batman, de debilidad, su compañero, amigo y mayordomo se la recuerda de nuevo ¿Para qué nos caemos? Y contesta ¡Para volver a levantarnos! y Bruce, Batman se viene arriba con resiliencia.

 

 

El ser humano es inherente del ser profesional, por tanto, de la misma forma que durante nuestra vida personal necesitamos superar determinadas infecciones o enfermedades para que nuestro sistema inmunológico aprenda, evolucione y esté mas y mejor preparado, también necesitamos estar expuestos y sufrir contratiempos y adversidades en nuestra vida profesional.

Sólo podremos estar inmunizados ante determinados escenarios hostiles, dinámicos, turbulentos y complicados si los hemos afrontado previamente, nos hemos equivocado, hemos pivotado, hemos aprendido y los hemos superado. Sólo podemos aconsejar, transmitir y enseñar aquello que hemos vivido y pasado. Nadie te puede decir lo duro o difícil que es algo sin haberlo vivido y mucho menos cómo superarlo. Muchas veces equivocarse y errar es el mejor aprendizaje.

Siempre le digo a las personas de mi equipo, a mis compañeros, a mis alumnos, a mis jefes y amigos que de los errores se aprende, que aprendemos para mejorar y que mejorando llegamos a la excelencia. Por tanto, no hay nada mas positivo que un buen palo en la vida, porque eso te hace mas fuerte, te quita miedos y te genera resiliencia.

Como buen fan de la saga Star Wars y especialmente un auténtico seguidor del Maestro Yoda y de sus lecciones, quedé impresionado, en mi butaca, por sus palabras en el estreno de la última entrega (Episodio VIII, Los últimos Jedi) y rápidamente las relacioné con el entorno profesional, ejecutivo y emprendedor del Líder Innovador.

En esta película, y centrándonos en dicha escena, vemos como Luke Skywalker evadido en solitario en la isla de Ahch-To se siente fracasado. Pierde la fe en la fuerza, en sus valores, en sus aptitudes y en sí mismo. Siente que sus errores del pasado son el fin de la Orden Jedi, y que con él desaparecerán los Jedi. Cree que no tiene nada mas que aportar, nada que transmitir y que no es capaz de enseñar.

Ante el emprendimiento, la inquietud, la motivación, la tenacidad y la fuerza de la joven aprendiz Rey, el maestro Luke se niega a colaborar con ella y es rotundo ante sus peticiones, cree que él sólo debe centrarse en proteger los “Textos Sagrados Jedi”; unos libros antiguos que contienen las primeras enseñanzas de la Orden y su relación con la Fuerza, dedicando el resto de su vida a ello recluido en una cueva solitaria.

Sin embargo, aparece su viejo amigo y maestro Yoda, y de forma repentina y sorprendiendo a Skywalker quema el templo y los textos sagrados. Al ver tal acto, Luke queda conmocionado entre el espanto y la sorpresa de tal acto por parte de su maestro.

A continuación, reproduzco parte de la excelente y didáctica conversación entre ellos, en la que el Maestro Yoda nos da una magistral lección aplicable a cualquier profesional, especialmente para un Líder Innovador, y que tiene que ver con el fracaso:

 

Luke Skywalker: “… Así que es tiempo de que acabe la Orden Jedi …”

Maestro Yoda: “… Tiempo es para que tú mires mas allá de una pila de libros viejos …”

Luke Skywalker: “… ¡Los textos sagrados de los Jedi! …”

Maestro Yoda: “… ¿Leídoslos has?

Luke Skywalker: “… Bueno, pues …”

Maestro Yoda: “… Apasionantes no eran … Sí, sí, sí, sabiduría contenían, pero créeme, no albergaban nada que la joven Rey no posea ya  … mmmm … Skywalker, aun oteando el horizonte, nunca aquí y ahora. La necesidad delante de tus narices está …”

Luke Skywalker: “… Era débil, imprudente … no puedo ser …”

Yoda: “… Mis palabras no has escuchado, transmite lo que has aprendido: fuerza, maestría, … mmm, … pero insensatez, debilidad, fracaso también. Sí, fracaso, sobre todo, el mejor profesor el fracaso es …”

Maestro Yoda: “… Luke, somos lo que ellos alcanzan, esa es la verdadera carga de todos los maestros, …”

 

Bueno, increíble guion y excelente lección, ¿verdad?. Correlacionado con lo que he comentado anteriormente, vemos como lo verdaderamente importante es la sabiduría que se genera con la experiencia, y la experiencia es el conjunto de vivencias compuesto tanto por aciertos como por errores. Pero son los errores lo que nos aportan un mayor nivel de fortaleza, de humildad y de aprendizaje.

Como enuncia el Maestro Yoda:, el verdadero valor no está en unos libros viejos, anticuados, obsoletos y primarios, sino que se encuentran en las lecciones continuas, dinámicas y emergentes del día a día, en la fuerza, en la maestría y especialmente en el fracaso. El verdadero profesor de la vida.

Y eso es lo que tenemos que transmitir, enseñar, y mostrar. Sin complejos, en qué nos hemos equivocado, en qué hemos fallado y cómo hemos aprendido. Con el objetivo de evitar que nuestros compañeros, equipos, amigos, familia, discípulos e incluso jefes cometan los mismos errores o por lo menos estén mas preparados. Porque seguro que cometerán otros errores y otros fracasos distintos, que si los comparten con nosotros nos enriquecerán.

Espero que os haya gustado el post, sólo con motivarte a que te tomes y afrontes el error con de forma y con actitud positiva, como una vía más de aprendizaje para alcanzar la excelencia, entonces, misión cumplida. No olvides que equivocarte es lo mejor que te puede pasar para alcanzar tu objetivo, porque el fracaso, es el mejor maestro, para alcanzar la fuerza del éxito.

Para finalizar, os dejo uno de los cuadros con la cita de Bill Gates, que tengo colgado en mi despacho; para que ni yo ni mi equipo olvidemos nunca que debemos poner foco en los errores para mejorar. Que no tienen pena, que todos somos humanos y que todos necesitamos pasar la gripe alguna vez ¿O tú no? ¿Te crees especial?

“Está bien celebrar el éxito, pero es mas importante prestar atención a las lecciones del fracaso” Bill Gates.

 

Ánimo y ¡QUE LA FUERZA OS ACOMPAÑE!

Manuel Bonilla,